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La exclusión socio - cultural de los
consumidores de drogas
Con la expresión "exclusión
socio-cultural" designamos a un
conjunto de procesos y formas
diferentes de marginalización de las
personas como producto de las cuales
se les niega a las mismas el acceso
a los recursos materiales y
simbólicos de una sociedad, es
decir, a espacios alternativos para
construir su identidad.
En la temática de las drogas, la
estigmatización y la exclusión
socio-cultural, son un par
indisoluble de variables. Uso de
Drogas, Estigmatización y Exclusión
Sociocultural se sustentan en la
asignación de la categoría de
"desviado" a personas o grupos.
Desde esta perspectiva de análisis,
la desviación no es por tanto una
cualidad intrínseca del acto
cometido por las personas o los
grupos, ni tampoco la revelación de
la indefectible existencia de una
patología o enfermedad subyacente en
quienes cometen los actos desviados.
Por el contrario, la desviación es
un producto social emergente de la
interacción entre quienes cometen un
acto y quienes reaccionan ante el
mismo. Para sintetizar entonces, la
desviación aparece como una relación
entre actores diversos, sean estos
personas y grupos o grupos y
comunidades locales. Esta relación
es de mutua exclusión.
Uso de drogas y Problemática de las
Drogas
El hecho de que el consumo de drogas
sea vivido por una comunidad como un
problema a resolver puede ser
analizado como un producto social,
es decir, como una construcción
colectiva de sentido propia de esa
comunidad.
Casi todas las sociedades no prestan
atención en términos generales a las
sustancias que generan estados
alterados de conciencia. Es decir,
la gran mayoría de las drogas no son
consideradas como Sustancias
"Problemáticas". Basta mirar nuestro
entorno, nuestra sociedad y nuestra
cultura para observar que lo que
resulta problemático para ella, o
para gran parte de ella - y en
particular para quienes aparecen
como "representantes legítimos" de
los valores de la misma - es el
consumo de sustancias ilegales como
la pasta base y no el consumo de
alcohol, psicofármacos, mate o café.
Desde esta perspectiva, no es
posible problematizar "el consumo de
drogas" sin contextualizarlo, es
decir, no olvidar que detrás de todo
"problema de drogas" se encuentran
además conflictos de sensibilidades,
e sistemas de valores que no siempre
conviven armónicamente.
Uso Problemático de Drogas
El término Uso Problemático de
Drogas hace alusión fundamentalmente
a aquellos tipos de uso que, tanto
desde el punto de vista
médico-toxicológico como desde el
punto de vista psicológico y
sociocultural son capaces de
provocar daños en al menos una de
las siguientes cuatro áreas vitales
básicas: 1) el área de las
relaciones sociales primarias
(familia, pareja, amigos 2) el área
de las relaciones sociales
secundarias (trabajo, estudio), 3)
el área de la salud física y
psíquica y 4) el área de las
relaciones con la ley.
El uso de sustancias que producen
intoxicaciones en el organismo son
desde el punto de vista médico
consumos problemáticos. Por otro
lado, el consumo dependiente forma
parte de esta categoría de uso
problemático, no así la mayoría de
los consumos experimentales,
ocasionales o incluso regulares.
Socio - antropológicamente definimos
el uso problemático de drogas como
aquel uso no estructurado
mínimamente por un sistema de
creencias y rituales. (Sin embargo
es importante resaltar aquí que
existen usos enmarcados en sistemas
de normas y valores que pueden
también ser problemáticos). Ahora
bien, tal cual lo mencionáramos con
anterioridad, cada (sub) cultura
define lo que es un uso legitimado o
no legitimado de las drogas según
sus parámetros de referencia.
La prevención de los usos
problemáticos de drogas son entonces
- desde nuestro punto de vista -
objetivo central de las políticas de
drogas.
Nos interesa resaltar que el
concepto de Uso Problemático que
sostenemos aquí no tiene un carácter
moral, sino que resulta del
conocimiento proucido a través de
investigaciones científicas y
empíricas basadas en diversas
disciplinas y saberes técnico -
profesionales, en particular los de
las perspectivas socio -
antropológica, pedagógica, médico -
toxicológica, y psicológica.
Minimización de los comportamientos
de riesgo y uso controlado de drogas
El efecto que una sustancia tenga
sobre una persona resulta siempre de
la interacción de 3 conjuntos de
factores: la persona (su
personalidad, sus expectativas, su
fisiología), la sustancia (la dosis,
la pureza, la vía) y el entorno (la
compañía, el espacio físico, las
creencias sociales).
Partiendo de las consideraciones que
acabamos de realizar, sostenemos que
el uso controlado de drogas (es
decir, no problemático) debe
necesariamente sustentarse en el
desarrollo de sistemas de creencias
y ritos, no sólo en relación a las
sustancias consumidas sino también
al "acto de consumir en sí mismo".
Para poder consumir drogas de forma
controlada o no problemática se
requiere participar de una
subcultura del consumo seguro y no
adictivo, sin la cual la gran
mayoría de los consumos se
convertirían potencialmente en
consumos de riesgo. El mejor ejemplo
de esto en nuestras sociedades lo
brinda el consumo de alcohol.
Importa destacar aquí que en casi
todas las sociedades la mayoría de
los consumos de drogas no implican
daños para las diferentes áreas
vitales de los consumidores.
El modelo de la Minimización de los
comportamientos de riesgo está
enmarcado en una postura de
pluralismo ético y de plena vigencia
de los Derechos Humanos. El mismo
implica tomar un posicionamiento
racional, pragmático y no
moralizador en relación a la
temática del consumo de drogas.
Las estrategias que se implementan
desde este paradigma tendrán como
objetivo inmediato reducir los
comportamientos de riesgo que puedan
llevar a daños potenciales
vinculados al uso de drogas,
potenciando las capacidad de
decisión y control de los sujetos y
las comunidades y haciendo para
ellos calculables los riesgos
vinculados al consumo de drogas.
Para ello, la educación y la
promoción de las habilidades
sociales de sujetos y comunidades se
constituyen como uno de los ejes
centrales de las intervenciones.
En síntesis, y entendiendo al
"riesgo" como la probabilidad que
tiene la conducta de usar drogas
de causar alguna de las diferentes
consecuencias negativas para el
sujeto, se trabaja desde el punto de
vista educativo en el desarrollo de
estrategias afectivas, cognitivas,
sociales y comunitarias para
minimizar los riesgos sociales y
psico-sanitarios que puedan devenir
como resultado del consumo de
drogas, tanto para los individuos
consumidores en particular, como
para la comunidad en su conjunto.
La Reducción de los Daños asociados
al Uso de Drogas legales e ilegales
La perspectiva de la Reducción de
los Daños asociados al Uso de Drogas
se sustenta en la constatación de
que la gran mayoría de los Usuarios
que hacen un Uso Problemático de
Drogas no tienen ni pueden en el
corto plazo plantearse la
abstinencia total como meta
terapéutica posible. Como
consecuencia, desde este enfoque no
se abandonará a estos usuarios desde
el punto de vista técnico, sino que
se desarrollarán una serie de
estrategias que permitan mejorar su
calidad de vida en el momento
presente, pudiendo diseñar
estrategias mas ambiciosas para el
futuro.
Como elementos constitucionales de
las estrategias de Reducción de
Daños aparecen los conceptos y/o
principios de "proximidad" y de
“baja exigencia".
El concepto de "proximidad" hace
referencia a la necesidad de que las
diferentes intervenciones que se
realicen en esta temática estén
diseñadas teniendo en cuenta la
realidad y las necesidades de la
vida cotidiana de sus destinatarios.
"Baja exigencia" significa no
condicionar la prestación de un
determinado servicio al cumplimiento
por parte de sus destinatarios de
obligaciones específicas, las cuales
en la mayoría de los casos son
impuestas por terceros que no tienen
en cuenta sus capacidades reales.
Por lo antedicho, las estrategias de
reducción de daños no son propuestas
excluyentes de otras alternativas
(como ser por ejemplo los
tratamientos abstinenciales). Antes
que nada, deben ser consideradas
como un puente entre los Usuarios de
Drogas y el sistema Educativo y
Sanitario tendiente a mejorar la
calidad de vida de Usuarios, de sus
Familiares y de sus Entornos
Comunitarios. |