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Radio El Espectador. Programa EN PERSPECTIVA
¿Cómo volver más eficientes Sociólogo Gustavo Leal: La Mesa de Trabajo multisectorial coincidió en que la red de protección que Uruguay desarrolló durante muchos años es lo que ha permitido nuestro desarrollo social; por eso el Índice del Pnud no refleja la crisis. Pero también en que esa estructura hoy está desbordada, y el esfuerzo se diluye por una estructura dispersa. No se sabe cuántas personas requieren ayuda, ni cuánta reciben. Hay acuerdo en el papel rector del Estado, y en la necesidad de descentralizar efectivamente. Se recomienda coordinar en un organismo que, aunque no gaste más, gaste mejor.
EMILIANO COTELO: GUSTAVO LEAL: EC - Tenemos unos cuantos de
estos problemas sin resolver; pasan los años y siguen. Pero en
éste está en juego la situación actual y el futuro
de un grupo muy importante de gente, la que se encuentra en peores condiciones
para enfrentar una contingencia como esta y parece más urgente
que en otros casos actuar y desbloquear los inconvenientes que estén
de por medio. GL - Uno siente que estamos
instalados en la campaña electoral. Hace un par de meses pensamos
que eso iba a conspirar contra la iniciativa, porque en el sistema de
partidos y en la política uruguayos hay algunas ideas que están
muy arraigadas, y una de ellas es que diferenciarse y distinguirse -el
"perfilismo", como le dicen, en política- hace a la clave
del éxito político; y que entonces hacer acuerdos entre
sectores de alguna manera puede dañar la imagen de los partidos
en pleno proceso electoral. EC - En esta Mesa de Trabajo
los partidos tuvieron sus representantes. GL - Sí; cada uno de
los cinco partidos políticos que tienen representación parlamentaria
designó delegados por parte de sus principales líderes,
que estuvieron supervisando el trabajo que hacían las delegaciones.
Muchas veces las delegaciones venían con ciertos mandatos tras
haber discutido en sus internas partidarias. EC - Esos cinco partidos respaldan
estas conclusiones que vamos a comentar en los próximos minutos.
GL - Sí, las firmaron
ayer. EC - Dejo anunciada para el
final de la entrevista la pregunta de que de qué implica ese respaldo
de los cinco partidos con representación parlamentaria a estas
recomendaciones, en qué se va a traducir en los hechos. EC - Antes de ingresar a las
principales conclusiones de esta Mesa de Trabajo sobre Mecanismos de Coordinación
de Políticas Sociales, ¿de qué estamos hablando cuando
decimos "políticas sociales"? GL - Estamos hablando de un
conjunto de propuestas que llevan adelante el Estado y organizaciones
privadas, tanto empresas como organizaciones de tipo social, que se ubican
e intentan dar respuesta en algunas áreas específicas como
la educación, la salud, la vivienda y algunos otros aspectos sectoriales
que tienen que ver con infancia, adolescencia, tercera edad, políticas
dirigidas hacia las mujeres y todo el aspecto de la seguridad social.
Digamos que en esos pilares está el terreno de las políticas
sociales. EC - Brevemente, en cuanto al
diagnóstico del esquema de políticas sociales en nuestro
país, ¿por dónde pasan las principales constataciones
que surgieron? GL - En los principales acuerdos
-porque también hay disensos sobre el diagnóstico- hay un
reconocimiento explícito de que Uruguay desarrolló durante
muchos años una red de protección social muy importante,
que en parte nos ha distinguido en el continente por nuestro desarrollo
social. Eso se ve reflejado en algunos indicadores; el Índice de
Desarrollo Humano que ayer se publicó tiene que ver con eso, es
un indicador que cambia muy lentamente y no registra las crisis por el
tipo de indicadores que incluye. Eso habla muy bien de Uruguay, habla
de que el país desarrolló y tiene una estructura de políticas
sociales, de instituciones muy diversas. Pero junto con ese reconocimiento
se plantea que esa estructura hoy está desbordada, no da cuenta
de los nuevos fenómenos, y que muchas veces esa vocación
de integralidad que se quiere tener se diluye y se fragmenta por una estructura
dispersa que muchas veces fragmenta la definición de objetivos,
la evaluación, el gasto. EC - ¿Qué significa
esto? GL - Significa que en general
hay bajos niveles de profesionalización en el diseño y la
ejecución de políticas sociales. Esto tiene que ver con
que en esos sectores las remuneraciones no siempre son las mejores; también
hay un tema de prestigio social en el desarrollo de esas actividades,
que no siempre son vistas como actividades de prestigio, y por otro lado
hay una relativa ausencia de la academia, de las universidades, poniendo
énfasis en la formación en determinadas áreas. Las
universidades no forman necesariamente profesionales para atender situaciones
concretas en el área de las políticas sociales. Ahí
hay un agujero importante y todos esos fenómenos de alguna manera
tienen que ver con la dificultad de existe de tener políticas con
un buen diseño. EC - Repasando el documento
veo que también se advierte "una relativa ausencia de mirada
estratégica de mediano plazo". GL - Sí. Tiene que ver con que, en su diseño, las políticas sociales en Uruguay no han tenido el nivel de políticas de Estado; por lo tanto muchas veces los programas que han desarrollado algunos gobiernos han sido luego desechados automáticamente por otros y esa relativa dificultad de tener una mirada en el mediano plazo de alguna manera también tiene que ver con que no se hayan podido anticipar con más eficacia algunos de los problemas que hoy tenemos. EC - ¿Por ejemplo? GL - Por ejemplo el fenómeno de las personas que viven en la calle. Es un fenómeno que no es nuevo en Uruguay, que viene creciendo en forma sistemática y que evidentemente ya estaba presente en la década del 90. De haber tenido políticas más activas -a eso se refiere el documento cuando habla de "mirada estratégica"-, es decir de haber podido advertir que ciertos fenómenos se iban a instalar o iban a tener una presencia importante... Siempre que se puede anticipar las cosas se resuelven mejor, de eso no hay duda. EC - Ustedes también
marcan que "el Estado carece de una cultura sistemática de
evaluación con indicación de resultados". GL - Sí, eso se debatió
mucho. No se trata de atar los presupuestos en forma definitiva, pero
sí marcar que en el Estado no podemos darnos el lujo de reconocer
que organismos funcionan mal en forma sistemática y seguirles dando
dinero porque es el Estado y tiene que funcionar. Hay otras alternativas,
si hay un organismo que funciona mal y no cumple su trabajo habrá
que buscar otras personas, otros organismos que puedan cumplirlo, no para
sacar el servicio o el beneficio social que ese organismo está
prestando a las personas, sino para ser eficientes, porque no tenemos
derecho a no ser eficientes. EC - Un último punto
que tomamos de este diagnóstico, lo que ustedes marcan en cuanto
a que "el modelo de desarrollo de políticas sociales tiende
a generar prestaciones territorialmente indiferentes". ¿O
sea...? GL - O sea que en general todo
el diseño de las políticas sociales en Uruguay es homogéneo
y no advierte que las diferencias a nivel de territorio pueden incidir
en los servicios. Tenemos la idea de que Uruguay es un país chiquito,
que somos todos iguales, está todo cerquita, y por lo tanto es
lo mismo que alguien viva en Montevideo o en Trinidad. Aparentemente los
problemas son todos iguales, entonces se hace la misma propuesta alimentaria
en Montevideo, en Trinidad o en Cerro Largo, se hace la misma propuesta
para intentar combatir la deserción escolar... Se hace en forma
totalmente indistinta y muchas veces no se tienen en cuenta algunas particularidades
que marcan. EC - Surge claro a partir de
este diagnóstico que venimos comentando que queda mucho por hacer
para optimizar la asignación de los recursos de que se dispone
para políticas sociales. Vamos a ver cómo se puede optimizar.
*************************** Pero antes que nada, parece
haberse producido un consenso entre todos los participantes de la Mesa
en cuanto a cuál debe ser el papel del Estado en un esquema de
este tipo. GL - Sí, y creo que ese
acuerdo es muy importante porque el papel del Estado ha estado en discusión
permanente en Uruguay desde 1985 en adelante, cuando se pudo empezar a
discutir algunas cosas en este país. Hay una idea muy clara -en
eso hay consenso incluso en los documentos que cada partido político
presentó a esta Mesa de Trabajo, que también están
disponibles para quien los quiera leer- en cuanto a que el Estado debe
tener un papel fundamental en la asignación de los recursos, en
el diseño de la estrategia general y de los objetivos y en habilitar
todos los mecanismos para que haya sistemas de evaluación que sean
pertinentes para cada caso; que en algunos casos, cuando sea necesario,
el Estado preste directamente los servicios, es decir que sea una estructura
estatal la que los brinde, y que en otros casos, cuando sea necesario
o mejor pueda desplazar esa actividad hacia terceros, que pueden ser empresas
privadas u organizaciones sin fines de lucro. Hay una apertura a la idea
del Estado como papel rector, no haciendo todo, pero asumiendo la responsabilidad
última en algunas cosas, sobre todo en el financiamiento y la evaluación.
EC - ¿Cómo se
articula ese papel fuerte del Estado en materia de regulación y
definición de políticas sociales, con otro concepto que
ustedes manejan en el informe, que es el de la descentralización
en la ejecución? GL - La descentralización
en la ejecución implica básicamente poder transferir a organismos
locales la posibilidad de ejecutar programas. Una estructura descentralizada
no es una estructura desorganizada, no es cierto eso; muchas veces una
estructura descentralizada es más eficiente que una centralizada.
EC - Un caso clarísimo
es el Iname, por ejemplo. GL - Evidentemente. EC - El Iname por sí
mismo desarrolla algunos programas, pero en otros hace convenios con ONG.
GL - Claro, y para los convenios
tiene un sistema de evaluación que muchas veces no aplica a sus
propios servicios. Se ha planteado que necesariamente esa diferenciación
de roles debe estar entre algunos pilares, que son el diseño, la
asignación de recursos y la evaluación. El organismo que
está ejecutando no puede evaluarse, evidentemente no va a ser lo
suficientemente crítico con su posición y no ayuda a mejorar
lo que todos queremos: que los recursos se usen de una manera mejor. EC - Otro de los elementos centrales
en el diagnóstico sobre las ineficiencias de las políticas
sociales en Uruguay es la escasa información con que se cuenta
a la hora de planificar. ¿Qué se sugiere en este sentido?
GL - Se sugiere globalmente
el diseño de un Sistema Integrado de Políticas Sociales
que tendría que tener por lo menos tres componentes. Uno de ellos
sería un sistema de información social común. EC - Es un ejemplo bien claro
de los problemas que tenemos, ¿no? GL - Claro; entonces la superposición
de recursos, la imposibilidad de focalizar... Muchas veces se habla de
que hay que focalizar el gasto, pero si no hay información es imposible
hacerlo. EC - Así que un sistema
de información social nacional sería un pilar clave, pero
no el único, de lo que ustedes denominan provisoriamente Sistema
Integrado de Políticas Sociales. ¿Qué sería
este Sistema? GL - Tendría que basarse
en un componente de un sistema de información y después
un fuerte componente en el sistema de la gestión y el financiamiento,
donde la gestión debería tender a diferenciar los roles
de que hoy hablábamos; debería tender a tener una estructura
descentralizada y, desde el punto de vista de la ingeniería institucional
-no sé si es una palabra que pueda expresar la idea-, del diseño
institucional, debería ubicarse en un nivel de máxima jerarquía
en el Poder Ejecutivo. Ese es otro acuerdo importante; incluso se avanzó
en propuestas concretas, pero que van a quedar para una segunda fase.
EC - ¿De qué estamos
hablando: de crear un Ministerio de Políticas Sociales o de Asuntos
Sociales? GL - En parte, sí. La
creación de un Ministerio de Asuntos Sociales, de una Secretaría
de Asuntos Sociales en la Presidencia o un nuevo papel de la OPP no es
parte de los acuerdos, pero estas tres iniciativas se manejaron y se concluyó
que lo importante es destacar que es necesario tener un organismo a nivel
central, de máximo nivel, y que tal vez no estemos en los tiempos
necesarios para hacer la traducción concreta de cómo sería.
Pero lo importante es que hay un acuerdo político en que esto es
necesario. EC - Supongo que no es un invento
uruguayo... GL - No, no, no es un invento
uruguayo. Los países desarrollados y los que tienen una estructura
más coherente y seria en el sistema de sus políticas sociales
tienen estos organismos. España tiene un Ministerio de Asuntos
Sociales muy importante, los países europeos en general incorporan
esto y algunos países de América Latina que han tenido un
rediseño de su sistema de políticas sociales también
lo han incorporado. Además esto nace de la realidad: si quiero
coordinar, es fundamental tener en un mismo organismo todas las dependencias
o los organismos que hoy están totalmente dispersos en por lo menos
cinco o seis ministerios que tienen algunas de esas funciones y otro conjunto
de entes o instituciones autónomos de los ministerios que también
llevan adelante recursos. En su globalidad el gasto social en Uruguay
es muy importante, pero no se nota. *************************** EC - A propósito de las
recomendaciones para el futuro, un par de preguntas que llegan desde la
audiencia. La primera: ¿qué sugieren ustedes en relación
con el financiamiento de las políticas sociales? GL - Esa discusión también
se abordó. En general se reconoce que el Estado uruguayo tiene
un gasto social importante y que probablemente antes que plantear más
financiamiento, con un Sistema Integrado de Políticas Sociales
se van a ver realmente las ineficiencias y las dificultades para ejecutar,
las superposiciones, los ahorros o las transferencias que se pueda hacer
de un lugar a otro, y que con eso hay suficiente para empezar. Tenemos
que reconocer que Uruguay vive una situación muy difícil
y que no podemos pedir de entrada, como primera y única bandera,
gastar más. La primera responsabilidad de los que están
al frente es gastar mejor, saber en qué están gastando (tal
vez más importante), por lo tanto probablemente en algunas áreas
sí se necesite un reforzamiento de recursos, pero creo que el inicio
no debe estar por ahí. EC - Otro oyente dice que trabajó
durante seis años en el Iname "y siempre el tema es el mismo
y recurrente: ¿cómo compatibilizar intereses político
- partidarios con intereses de la política pública, máxime
cuando las políticas públicas son históricamente
los caballitos políticos para la supervivencia de los partidos?.
¿Deben ser técnicos o políticos quienes estén
a la cabeza de organismos públicos, específicamente en políticas
sociales?". GL - Cada gobierno y cada partido
que gana una elección tiene el derecho legítimo de poner
a sus representantes en los organismos para llevar adelante las propuestas
que la ciudadanía aceptó. Este tema se discutió en
la Mesa y se planteaba que no se les puede pedir a los partidos que no
pongan a sus representantes en organismos, pero que sí se les puede
pedir que esos representantes (que deben tener respaldo político,
porque de lo contrario no pueden hacer muchas cosas) tengan idoneidad
técnica, sepan de qué están hablando, tengan trayectoria
en el tema, tengan capacidad de informarse y aprender... EC - No siempre se da... GL - No siempre se da, no es
necesario decirlo. En todos los planos, a nivel nacional y departamental,
hay personas que han dirigido organismos o dependencias y después
han terminado en otras, en una secuencia que muchas veces no tiene lógica:
pueden dirigir OSE, mañana AFE, después el Iname y tal vez
terminen en el Codicen... Es difícil creer que alguien tenga tantas
capacidades específicas y tan alto nivel profesional para poder
hacer eso. *************************** EC - Está claro que todas
estas medidas de las que hemos estado conversando en el plano de las recomendaciones
apuntan, hasta ahora, al mediano plazo. En muchos casos requieren incluso
un rediseño de las estructuras del Estado que se han mostrado más
duras y sólidas en los últimos años. Pero más
acá del mediano plazo tenemos la situación social actual,
que es de emergencia, y en estos intercambios que ustedes tuvieron durante
estas semanas también se trabajó sobre la coyuntura, sobre
el momento actual. ¿Qué tipo de medidas de corto y mediano
plazo se plantean en el documento? GL - Una precisión sobre
el tema anterior: es cierto que el rediseño y la nueva institucionalidad
son un tema de mediano plazo, lo que no quiere decir que ese mediano plazo
sean cinco años; no necesariamente quiere decir que ese mediano
plazo apunte a después de marzo de 2005, porque parte de las dificultades
para dar respuesta a la situación de emergencia tiene que ver con
ese diseño. Va a depender de la voluntad política. EC - Está bien. Pero
en el corto plazo, en la urgencia, ¿qué? GL - En el corto plazo se acordó,
entre los partidos políticos y las organizaciones que participaron,
en primer lugar asegurar el financiamiento y la protección de los
principales programas sociales. Esta es una discusión zanjada en
esa Mesa, con la idea de que hay ciertos programas sociales clave que
-para decirlo claramente- no se puede tocar. Ese acuerdo es muy importante,
porque muchas veces hemos visto que los recortes en momentos difíciles
vienen por el lado de los programas sociales. No ha sido necesariamente
el caso que hemos visto sobre todo a partir del año 2002, hubo
una asistencia muy importante del Banco Mundial que ha protegido algunos
presupuestos, pero se plantea que esto debe ser permanente. EC - Además, ¿cuáles
son los días más fríos del año? Nunca caen
exactamente en lo que el almanaque indicaría. GL - Claro: y en pleno verano
tres días de lluvia, fuertes calores, etcétera, también...
Me parece que es necesario que el país acepte y entienda lo que
se plantea, que no podemos darnos el lujo de tener tantas personas viviendo
en la calle, sobre todo cuando hay tantas viviendas vacías, tantos
recursos posibles de articular. Es una respuesta de la más básica
solidaridad de la sociedad. A partir de la experiencia del Plan Invierno
que ha articulado en Montevideo a una cantidad de organismos se plantea
que el plan tendría que tener una duración anual y tendría
que llegar a todas las ciudades, porque tampoco es una erogación
que vaya a fundir las arcas del Estado. EC - ¿Dos títulos
más sobre medidas de corto plazo? GL - Un fortalecimiento del
Plan Alimentario, un redireccionamiento hacia algunos sectores sociales
que hoy no tienen una cobertura adecuada, en particular los adolescentes,
los niños más pequeños y, sobre todo, las madres
embarazadas. No hay todavía una propuesta ajustada y correcta para
cubrir las necesidades de alimentación de esos sectores sociales. EC - ¿Y en materia de
salud? GL - En materia de salud se
plantea fundamentalmente que se debe redimensionar el sistema de atención
primaria a través de un conjunto de propuestas que estén
relacionadas con la descentralización de las unidades ejecutoras
de ASSE, con propuestas que intenten normatizar y protocolizar el diagnóstico
y la terapéutica en los medicamentos y la tecnología, de
manera que puedan servir para optimizar recursos. En el ámbito
de la salud hay un conjunto de temas que hoy están en el tapete
por la crisis del mutualismo, pero se plantea que es necesario introducir
un rediseño que logre captar a muchos sectores sociales que hoy
ni siquiera tienen cobertura de Salud Pública. EC - La pregunta que anuncié
cuando empezamos esta entrevista: la presencia en esta mesa de representantes
de los partidos políticos; el acuerdo, el apoyo a las conclusiones
que hemos estado mencionando, ¿qué significan?, ¿qué
traducción implican en los hechos estas sugerencias, estas recomendaciones?
GL - Eso tiene dos respuestas.
Una es la importancia que le damos quienes organizamos esto y otra es
la importancia que le dan los partidos políticos y los dirigentes;
este segundo aspecto deberían contestarlo directamente los dirigentes.
EC - ¿Qué es lo
que está previsto realizar para evitar que estas recomendaciones
caigan en saco roto? GL - En la primera semana de agosto vamos a hacer una convocatoria a los principales líderes políticos del país, de todos los partidos políticos que participaron, para que se expidan, en base a este documento, sobre cómo viabilizarlo, qué posibilidades hay de viabilizarlo. De alguna manera queremos apurar el tranco, no queremos tener que esperar hasta marzo de 2005.
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