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Resumen
Los conflictos
sociales no pueden ser intervenidos
sin considerar su medio, y no se
puede actuar sólo en el medio sin
considerar su interacción con lo
social. El programa socio –
ambiental ve en la interacción
sociedad-naturaleza, el lugar de
partida de todas las acciones para
generar cambios que beneficien a
ambos sin comprometer a las
generaciones futuras.
Nos planteamos, desde
una mirada amplia, no sólo
considerar las consecuencias
negativas de los problemas, sino el
origen de los mismos, como es el
sistema de producción y consumo de
bienes y servicios, los cuales
someten a los sistemas que sustentan
la vida, a graves presiones.
La investigación,
promoción, gestión y educación
ambiental, son algunas de las
herramientas que consideramos
imprescindibles para promover
cambios individuales y colectivos en
la resolución de problemas presentes
y futuros.
Justificación
Plantear que la
situación ambiental del planeta es,
o debería ser prioridad en la agenda
de cualquier gobierno, empresa
multinacional, organización social,
conclave o comarca no parece ser
algo demasiado discutido en este
entonces. Sucede que esta discusión
se plantea de forma, por lo menos
arbitraria.
Uno de los elementos
de esta arbitrariedad es la idea que
los conflictos ambientales son
ajenos. Se basa en que los problemas
son tan grandes y tan complejos que
nada podemos hacer desde nuestra
acción cotidiana.
Sin profundizar en la
discusión sobre el consumo y muchos
menos del consumismo, nos interesa
plantearnos la situación de que la
forma en la que estamos gestionando
los recursos[1]
no está siendo sustentable, ya no en
el largo plazo, sino también en el
corto plazo. Y por tanto,
deberíamos estar dispuestos a asumir
los tipos de cambio que se
producirían en nuestro entorno. No
hay un aspecto fatalista en el
cambio, por el contrario entendemos
que “es lo único permanente”, y
hasta necesario, el problema radica
entonces en que el ritmo de los
cambios y la naturaleza de los
mismos sean compatibles con la
sostenibilidad de los ecosistemas
como actualmente los conocemos.
De esta forma, nos
proponemos realizar un primer
acercamiento a la delimitación de
nuestro campo de acción, para lo
cuál resulta necesario responder a
la pregunta de:
¿Qué entendemos por
conflictos socio-ambientales?
En primer lugar,
debemos aclarar que el problema
ambiental no radica en el uso de
recursos ni en la generación de
residuos derivada del uso de los
mismos, dado que esto es común e
inevitable a cualquier especie de
ser vivo, sino que el foco de
atención ha de plantearse en
relación a que esos recursos son
utilizados a un ritmo mayor a las
capacidades de la naturaleza por
reproducirlos, o cuando los desechos
son generados a un ritmo también
mayor a la capacidad de absorción de
la naturaleza.
Los problemas
ambientales surgen, en cualquier
caso, de una contradicción entre el
ritmo de los ciclos bio-geo-químicos,
y el ritmo de los ciclos de
producción humana, para un nivel
determinado de desarrollo de las
fuerzas productivas” (Pierre y
Foladori; 2001).
En la confluencia de
los aspectos sociales y los
tradicionalmente ambientales creemos
que radica la originalidad y
potencialidad que desde el I.E.P “El
Abrojo” se puede desarrollar a este
respecto. |